Feroz: No siempre gana el mejor
En Canal 13 ya pagaron todas sus culpas y este año, al menos en materia de teleseries, todos sabíamos el día y la hora en que partiría su nueva y atrevida propuesta. Claro está que igual se adelantaron a su competencia, pero sé de buena fuente que en las otras veredas les da lo mismo pues, tanto en Chilevisión como en TVN, confían en que haber adelantado sus campañas de marketing les ha dado algo de tranquilidad para aguantar la embestida los lobos.
Así salió al aire Feroz, una teleserie que sigue ola del vampirismo y la licantropía que azotan el cable y el cine hace algún rato. Para ser justo, lo visto hasta el momento no es del todo decepcionante. Se ve una teleserie bien producida, con efectos creíbles y una apuesta que se dio el lujo de hacer uno de los capítulos iniciales de teleseries más oscuros que he visto. El aporte de Jorge Olguín se nota en el manejo de efectos, como las transformaciones o efectos del mitológico mal, que pasan la prueba en forma satisfactoria. Claro que no necesariamente por virtuosismo actoral, a mi juicio la debilidad más ostensible de la teleserie por sus personajes sobre actuados (como el de Paty López) y otros personajes de nivel de obra escolar como los jóvenes reciclados de “Don Amor” y “Corazón Rebelde”. Es cierto que en el 13 siguen apuntando a un público menos tradicional en el horario de las teleseries, pero hay que tener cuidado con los detalles en un escenario televisivo complejo, que cuenta con menos televisores encendidos en la actualidad y con la tendencia cada vez más creciente de no ver teleseries en esa franja. Los ratings lo confirman y pese a que se ha discutido si gana “Feroz” o “Ángeles de Estela”, lo concreto es que esa torta de sintonía es mucho más chica hoy y habrá que extremar recursos para ganar en el futuro con la aparición de “Martín Rivas” y “Manuel Rodríguez”.
Pero volviendo a Feroz, hay algunos detalles dignos de destacar, como las actuaciones principales: Cristián Campos siempre es aporte, aunque ahora anda medio hiperventilado también. Carola Arregui mantiene la marca de su personaje en “Brujas”, que parece que moldeó todos sus roles en adelante. Tamara Acosta es igual a la mamá de “Los 80″ pero con profesión y trabajo fuera del hogar. El chico Garmendia es todavía un proyecto que, si bien hoy puede ser cuestionado, tiene todo el tiempo del mundo para mejorar. Como lo hicieron alguna vez Zabaleta, Diego Muñoz y otros “carbones actorales” que hoy son considerados diamantes. Que no se escape el reconocimiento a la vuelta de Aracely Vitta, el pintoresco profe Falcón, Manuela Martelli, que algo tiene que engancha y la coronación de Myriam Hernández como música ambiente de cuanta escena romántica “chula” se puede realizar.
Por ahora, no sé ustedes, pero yo veo un incierto futuro para “Feroz”, no porque sea mala, sino porque debería acumular una importante cuenta de ahorro de rating antes de la llegada de la competencia y eso no está sucediendo. Poco queda para que Chilevisión y TVN se vengan encima como su oleada patriotera y ahí si que las cosas se pueden poner de terror. La guerra aún no empieza y en materia de preferencias televisivas, al igual que en los deportes, no siempre gana el mejor.


