Marzo 18, 2010

Manuel Rodríguez: Ojo con los detalles

Categoría: Sin categoría don_fijote - 11:37 pm

 

Salvo su eslogan, criticado en esta misma tribuna en una nota sobre el boom histórico, Manuel Rodríguez logra enganchar. A mi juicio por múltiples razones que tienen que ver con la entrega final del producto y la habilidad de un equipo que se maneja en el rubro con la soltura que le han dado los años.

Vamos por parte. Hay en esta teleserie un mejor manejo estético, ambientes tenues tratados con habilidad, aunque sacados de lo mejor de producciones de los mejores años de TVN. Ejemplo claro es la guarida de los montoneros que a ratos recuerda la cueva de “Los Pincheira”. Pero más allá de eso, en “Manuel Rodríguez” también hay aciertos de casting, que han sido elogiados en varios lugares. Yo me inclino ante el capitán San Bruno (Cristian Carvajal) y la genialidad de mostrar a un malo con lado sensible cuyo talón de Aquiles, no es más que el de todo hombre vulnerable: el amor.

Rescato a Tiago Correa en su rol y relación con Mariana Loyola, con quien logra mayor complemento que con su novia Ignacia Allamand en otras producciones del canal privado.

En el rol principal podemos disentir. A mi juicio, Ricardo Fernández no da cien por ciento con el carácter protagónico, es un actor anodino pese a que le gusta a las chicas y va por la vida sin creerse el cuento de galán (algo que habla bien de él). Aún así algo le falta para ser el hombre eje en una teleserie que comete el atrevimiento de mostrar a su personaje como un guerrillero del amor. El tipo no está del todo mal, pero sigue en fase de desarrollo y le falta camino.

No se ustedes pero yo valoro en esta teleserie un mejor trabajo investigativo que “Martin Rivas” y manejo de los códigos de los culebrones, personajes que pueden estar al borde de la caricatura (Marcó del Pont) pero que obedecen a los roles clásicos de los dramas. Villanos aborrecibles, buenos adorables y conflictos clásicos que se reflotan con  astucia como la lucha de clases, los amores imposibles, el odio, la envidia, la traición.

Chilevisión ve como crece su área dramática en rostros y personajes detrás de la pantalla. No cabe duda. Su producto actual está por sobre varios registros, se pone a competir con TVN y su poderío, de igual a igual y eso es valorable. 

Ustedes dirán, ¿entonces por qué no gana? Yo creo que el camino es largo para revertir la costumbre chilena de ver teleseries en TVN, que es igual de fuerte que el arraigo al “Buenos días a Todos” en la franja matinal. Claro está que Canal 13 ya soltó las amarras y que no tiene la fidelidad de la red estatal y es el gran perdedor en la franja, pero Chilevisión tiene hoy la posibilidad concreta con su nueva propuesta. Eso sí, tiene que jugar más con las posibilidades del guión. introducirle algo de atrevimiento y sentir que los desnudos pintorescos no son la única irreverencia posible. Hay una base técnica y una historia que se puede enriquecer por el lado de la ficción, pero le falta irreverencia. Dicho en jerga histórica ser más soberbia, gallarda, belicosa.

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