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“40 ó 20”: La jugada maestra del 13

Posteado a las 25 de Mayo de 2011 - 11:57 0 comentario
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El final de “Mi Nombre Es” coronó una fase exitosa de Canal 13. Un programa que le sacó ventajas a sus similares y reivindicó el trabajo de los dobles, con un pulcro trabajo de producción, que transformó gente anónima en artistas y consagró al mejor jurado de la nueva camada de programas de talentos. Con eso, más los resultados comerciales y de sintonía, la tarea está cumplida.

 

Sin embargo la jugada maestra viene ahora. La verdadera “posta” del rating que viene haciendo la estación desde “Año 0”, lo ponen de dominador en el terreno de la entretención, con programas que, entre otros atractivos, terminan nutriendo de contenidos al entorno mediático.

 

Precisamente ese el plus de su nueva carta:“40 y 20”, la nueva versión de “Amor Ciego”, que salió al aire y de entradita mostró sus cartas. Un dating clásico, con la diversidad del casting que ofrece un programa con un margen de edad amplio.

 

Hay en esta versión personajes predecibles y pintorescos, como siempre, pero esta vez con un tinte farandulero que busca derivar en el torrente informativo de los programas especializados en el arte del cahuín. Eso le garantiza relativo éxito.

 

Sobre Jennifer Mayani, hay que reconocer su atractivo físico, un aire cándido que se mezcla con sus atributos más seductores. De a poco se va soltando y por lo visto maneja el juego televisivo. Quizás el tiempo juega su favor en la pantalla ya que por ahora el foco está en el ramillete de pretendientes.

 

Visto los primeros capítulos es imposible no comentar a Lolo Peña, de zapatos plateados, o la expresión forzada del enganche que hizo la musa al momento de enfrentarlo.  Qué decir de otros maduros conquistadores que con el manual del “viejo verde” lanzan frases y piropos del nivel más básico.

 

Comentario aparte para algunos looks, tatuajes, cadenas de oro y otros accesorios realmente cuestionables. En fin.

 

Los más jóvenes aportan otros arquetipos y van desde lo freaks a lo más autóctono, pero a la larga, todos galancetes de recurso barato, dispuestos a vender lo que sea por estar ahí. Este casting no renunció al payasito, al tipo humilde que seguramente será el bufón de la corte.

 

Una mención especial para la mulata que recorrió las bocas de todos los aspirantes y para Junior, el nuevo Marko Marinkovic de la TV (¿se acuerdan el de “La Granja”?). Qué manera de decir barbaridades… sólo un par de joyitas para describirlo: “de a poco ella va a ir sintiendo algo en su PH mismo que tiene un su cuerpo”, o “cuando vi el manjar de su cuerpo”… ¡impactante!

 

A decir verdad, se puede esperar cualquier cosa de un programa que tiene una fauna tan amplia de famosos de capa caída y gente hambrienta de fama. No es que yo lo diga pero seguramente a “40 y 20” le irá bien porque es un programa pensado en generar contenido que “chorree” en los medios. Eso lo tendrá presente en la conversación cotidiana, al igual que “Mi Nombre Es”. Precisamente ese es el testimonio que recibe el dating en esta posta estelar con la que está resucitando el 13.  Dos programas que van logrando consolidar la nueva etapa del canal y su buen momento en el terreno de la entretención.

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